Mostrando entradas con la etiqueta Viktor Frankl. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viktor Frankl. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de octubre de 2011

Dualidad

Viktor Frankl, en su libro “El hombre en busca de sentido”, escrito a propósito de su terrible experiencia en el campo de concentración Auschwitz; en el capítulo “Psicología de los guardias del campamento” concluye que “hay dos razas de hombres en el mundo y nada más que dos”, la raza de los decentes y la raza de los indecentes. Describe que el más antiguo de los prisioneros –es decir, uno de sus iguales en desgracia-, una suerte de capataz, era más violento y sanguinario que todos los guardias de la SS juntos.
Esto pasa en todos los grupos humanos, aún en situaciones “normales” y no extremas como en este campo de concentración alemán. En ningún grupo humano hay hombres y mujeres decentes e indecentes en estado puro. Hay ángeles y demonios y variopintas mixturas de ambos. De pronto hay “guardias” decentes y  mas allá “un prisionero” que oprime y hace sufrir a sus propia comunidad.
La profunda naturaleza humana se manifiesta en toda su potencia, sea en situaciones llamadas “normales” o en extremas y saca a la luz cenital sus caliginosos abismos. Esa ambivalencia del comportamiento humano, esta “escisión que separa el bien del mal”, como dice Frankl atraviesa todo el quehacer del bípedo implume y no se circunscribe a la dolorosa experiencia de un campo de concentración, sino que convivimos diariamente con ella.
El hombre  ese ser dual, mezcla de bondad y malignidad “que ha inventado las cámaras de gas, pero asimismo es el que ha entrado en ellas musitando una oración”.